El León Durmiente es la posada más respetada y famosa de Umbramar, aunque en una ciudad como esta el título tiene un sabor áspero. Bajo su techo de vigas ennegrecidas se mezclan mercenarios, comerciantes y buscavidas, todos con más interés en contratos y secretos que en reposo. Sus mesas cargadas de dados y jarras han sido escenario de pactos silenciosos y peleas abiertas, lo que le ha dado fama de lugar peligroso, pero imprescindible.

Aun así, el León Durmiente mantiene un aire de prestigio que otras tabernas no alcanzan. Aquí se cierran tratos de importancia, se contratan escoltas y se tejen rumores que más tarde se convierten en misiones. Para bien o para mal, ningún mercenario puede llamarse parte de Umbramar hasta haber cruzado sus puertas, probado su cerveza y sentido la mirada atenta de quienes pesan a cada recién llegado como posible aliado o futuro cadáver.