María natal de la ciudad de Lorraizal , era una paria social, muchos de los habitantes la veian como "contaminada por espíritus oscuros" por sus ojos heterocromáticos. Aunque la realidad era más sencilla, sus ojos inusuales eran simplemente el producto de una mutación genética.

Sin embargo, debido a esta desconfianza y ostracismo, María fue forzada a salir de la comunidad cuando era adolescente, viviendo sola en los duros pantanos durante unos años antes de ser abordada por Beria. La convenció de trabajar para ella con la promesa de que, si lo hacía, se ganaría el respeto que tanto anhelaba.

Por supuesto, era una mentira, era solo una forma de ganarse su confianza mientras la saga corrompía su mente lentamente obligándola a convertirse en su marioneta. Volvió a Lorraizal y rn unas semanas preparó la efigie que maldeciría al pueblo, escondiéndose en la sede de las Santas Brujas.

Tras los sucesos de Lorraizal, ahora se dedica a reparar el daño causado, volvió a abrir la orden de las Santas Brujas para servir y proteger al pueblo de Lorraizal.