Inmortales e impredecibles, las archisagas acumulan secretos y alcanzan acuerdos mágicos, alterando el destino para satisfacer sus veleidades. Estas maquinadoras atemporales persiguen los secretos del multiverso y emplean una magia extraña para lograr sus objetivos inescrutables.

Las archisagas son impredecibles, egoístas y avariciosas, con estrafalarias fascinaciones y artificios. Sin embargo, a menudo llegan a acuerdos para sacar adelante sus tramas. Estas sagas son fuentes de conocimiento secreto, en especial de sabiduría relativa a la magia prohibida y a los secretos multiversales. Es posible que compartan su sabiduría, pero sus secretos siempre tienen un precio. A cambio de ellos, las archisagas podrían solicitar encargos peculiares, objetos mágicos valiosos o una moneda de cambio preternatural, como los recuerdos de una persona, un año de su vida o la capacidad de llorar.

La mayoría de las archisagas evitan el combate, pero, si se ven obligadas a luchar, hacen uso de una magia peligrosa, como garras espectrales, relámpagos súbitos y conjuros que alteran la mente. Una archisaga puede maldecir a otros usuarios de magia, confundiendo los encantamientos de los lanzadores de conjuros y obligándoles a pronunciar lo contrario de lo que quieren decir. Incluso si se vence a una archisaga, sus preparativos le permiten escabullirse mágicamente y empezar a tramar su venganza.

Cada archisaga tiene una debilidad única vinculada a un encuentro ominoso que tuvo en el pasado o a algo que encarna la antítesis de su magia. Una saga hará todo lo que esté en sus manos para mantener esta vulnerabilidad en secreto. Aunque la vulnerabilidad de una archisaga no le causa daño físico, solo es posible destruirla cuando su debilidad está cerca.