Las arañas de fase aparecen de la nada, atacan y desaparecen igual de rápido. Estos arácnidos mágicos del tamaño de caballos son autóctonos del Plano Etéreo, habitan en cuevas vaporosas y atisban el Plano Material desde la Frontera Etérea. Cuando encuentran una presa, se aproximan y pasan al Plano Material (o "cambian de fase") para atacar. Estas arañas se desplazan entre planos de existencia y se lanzan desde ángulos inesperados hasta que abruman a su presa o se ven obligadas a retirarse.
Las arañas de fase son más inteligentes que las normales, aunque en su mayoría son cobardes y huyen si se ven superadas en número por criaturas que puedan verlas en el Plano Etéreo o perseguirlas en él. La excepción son los fantasmas y espíritus similares, de quienes se alimentan y a los que cazan como su presa favorita.