Murgraxor es el hijo único de una familia de shifters que se quedaron en Aundair tras la independencia de las Forestas de Eldeen. Su padre se labró una carrera como guardaespaldas de la nobleza con la que a través de sus contactos consiguió asegurarle un hueco a su hijo en Arcanix. Murgraxor siempre tuvo talento par la magia y su padre se aseguró de entrenarle también en esgrima, de esta manera alistarse en el ejercito en el auge de la Última Guerra era un camino claro. Los Grenshell siempre quisieron integrarse en la sociedad Aundariense y le inculcaron a Murgraxor un gran espíritu patriótico por el país y sus héroes. Desde pequeño Murgraxor quería aspiraba en llegar algún día a convertirse en un Caballero, el mayor honor que un mago podía tener en el reino de la magia y su desempeño en Arcanix marcaría en gran medida sus posibilidades de cumplir su sueño.
Para regocijo de Murgraxor y su familia, el joven shifter entró en la misma promoción y clase que el príncipe Adal ir'Wynarn, con un poco de suerte y esfuerzo podría establecer relación o incluso amistad con el futuro capitán de la caballería. Ambos congeniaron rápidamente, al fin y al cabo compartían objetivos y eran unos de los pocos estudiantes que tenían entrenamiento militar real. Pero la razón real de su éxito fue la ayuda de Darius Antiphiun, que por entonces era otro aspirante al puesto de caballero que vio cierto potencial en el joven shifter para convertirlo en su perrito faldero y decidió introducirle al príncipe para ganarse su confianza y admiración.
Murgraxor pasó su primer año como estudiante viviendo un sueño. Sus resultados académicos eran buenos, su amistad con los futuros caballeros parecía crecer cada día y gracias a ellos había decidido entrar en la facultad de Lorehold, para estudiar historia bélica y tener una relación más directa con la Sociedad Histórica de la Caballería que aumentaría aun más sus posibilidades de ser aceptado. Sin embargo, fue entonces cuando conoció a Czarina d'Tarkanan que por entonces se encontraba bajo un alias para comenzar una nueva vida. La verdad es que Murgraxor no recuerda casi nada de su relación con Czarina debido a la Maldición del Príncipe Olvidado, ni como se conocieron, ni como descubrieron Scriptoria y decidieron unirse al Comité. Pero lo importante es que lo hicieron juntos y Czarina se convirtió en la mejor, y quizás primera, amiga que Murgraxor tuvo en la academia. Fue tan importante para él que decidió ignorar las opiniones de Adal y Darius y comenzar a tomar clases en Witherbloom con el objetivo de encontrar una cura para la Marca de Dragón Aberrante de Czarina.
Gracias a ella, Murgraxor conoció a los amigos con los que se adentraría al infierno y de vuelta con el único objetivo de encontrar respuestas y arrancar la cortina que el Congreso Arcano había colocado delante de los ojos de todos los aundarienses. Sus expediciones continuaron durante tres años, en los que lucharon con uñas y dientes, codo con codo, por La Verdad. Sin embargo, justo cuando se acercaba al final de su largo camino, la duda provocada por la desaparición de su guía Amelia Blackwood, el miedo a perder a sus amigos y arruinar su futuro y el de su familia destrozó su determinación y le llevó a traicionar a sus amigos. Murgraxor vendió al comité a Adal y Darius, con la promesa de que no les harían daño y de que le concederían un puesto en la caballería por su lealtad. Desgraciadamente, ninguno de los dos cumplieron sus promesas. La torre de dormitorios del comité fue atacada por un asesino de la Casa Thuranni contratado por le Congreso en la misma noche que el comité pensaba realizar su última expedición al trono del El Heredero del Soberano, la torre acabo envuelta en llamas, Murgraxor tardo años en saber que únicamente Czarina sobrevivió a la masacre. Murgraxor intento confrontar a Darius sobre el ataque, este simplemente se rió del shifter, burlándose de su estúpida confianza y reprochándole su decisión de abandonar a la corona por un grupo de criminales que "no saben parar de meter sus narices en asuntos que van más allá de su estatus." Para mofarse de él, convenció a su patrón para que le privara de sus capacidad de salir de su forma animal, dejándole permanentemente encerrado en la forma de un sapo mientras menospreciaba su deseo de entrar en la caballería. Sin embargo, antes de que pudiera arrestare, Murgraxor consiguió escapar.Esa noche juró venganza contra toda la corona de Aundair.
Para llevar a cavo su venganza Murgraxor primero buscó aliados en Droaam siguiendo los rumores que decían que Mordain d'Phiarlan se refugiaba en el país. Murgraxor pensaba que si alguien querría ayudarle a tomar venganza contra Aundair sería el mago más perseguido y vilipendiado de la historia, pero se equivocaba. Mordain no tenia ningún deseo de venganza contra Aundair, pero sí que le aceptó como su pupilo. Durante su estancia en Droaam Murgraxor aprendió los secretos de la Magia de Sangre de manos de Mordain, se acostumbró a su nueva forma y aprendió más sobre el funcionamiento de los infiernos y los demonios, lo que le dio una idea para acabar con la corona. Cuando terminó de diseñar su plan, se dispuso a poner rumbo a Arcanix para llevarlo a cabo, fue en su vuelta a la academia después de casi dos décadas del incidente que por fin encontró a un aliado en el Oriq, que además de ayudarle a infiltrarse en la academia y preparar su plan, le proporcionaron el componente más importante: Sangre de Czarina. El plan de Murgraxor consistía en usar la sangre de Czarina para preparar una poción similar a la Sangre de Dragón de Mordain, que le permitiera crear una gran red de magia de sangre capaz de controlar a muchos demonios a la vez, y usarlos para secuestrar a la princesa Wendelin ir'Wynarn d'Vadalis y usarla de rehén para forzar a la corona a confesar la verdad ante todo Eberron. Para su plan eligió concretamente a los Unknown de Scriptoria, por su resistencia natural a la magia, capacidades de infiltración y por su falta de voluntad que haría mas sencillo el controlarles. Al inicio del año escolar de 1009 YK Murgraxor llevó a cabo su plan, introduciendo baba de sus limos en el Balsamo Arcano de la academia y codificándolo con la señal mágica de la marca de dragón de la princesa para que solo se activaran en presencia de ella. Desgraciadamente, Murgraxor desconocía la verdadera naturaleza de la marca de dragón de Wendelin, lo que hizo que su hechizo fallara y los bedeles comenzaron secuestrar a cualquiera con una marca de dragón lo que causo más alboroto de lo necesario y atrajo la atención del nuevo Comité del Mosaico. Fueron ellos los que salvaron a la princesa, pararon los pies a Murgraxor y finalmente le salvaron del Oriq, que planeaban matarle una vez completara su poción, y le convencieron para abandonar su plan de venganza y honrar a sus amigos encontrando finalmente La Verdad.
Durante el Mensaje de Czarina ir'Wynarn Murgraxor intentó parar a su vieja amiga junto con Kan y Valentín Morrow después de descubrir que seguía viva y estaba detrás del Oriq. Sin embargo, no fueron exitosos, en palabras de la propia Czarina ya era demasiado tarde para ella. A pesar de esto, sí que al menos se ganaron su perdón ya que esta les dejó vivir a pesar de que se interpusieron en su camino durante el ataque, un lujo que no les habría concedido meses atrás.