Construida a ambos lados del río Eol, esta ciudad es el lugar más cercano a Telaraña al que pueden acceder mercaderes y viajeros que viajan desde el oeste. El enorme puente de piedra que cruza el río se encuentra fuertemente vigilado día y noche y los viajeros autorizados deben esperar días hasta que se les permite el acceso. Muchas compañías de mercaderes tienen aquí sus almacenes y algunos de los contrabandistas más reputados de Voldor se ganan la vida aquí, pasando personas y mercancía de un lado al otro del fronterizo río.