Borath es un rico mercader del Este cuyo asentamiento se encuentra en las llanuras al este de Ciudad del Lago (Esgaroth).

Su esposa, Ingrid, hija de Muab, se dedica a rehabilitar las viejas ruinas familiares del Castillo Dolmar. Cuando el lugar sea habitable, la intención de Borath es llevar hasta allí su asentamiento y convertir el lugar en un enclave para las caravanas que vienen del Este y para los comerciantes enanos de las Colinas de Hierro.

En el pasado, en las tierras del Este y del Sur, Borath aprendió a sobrevivir como ladrón y asesino; no obstante, no era este el tipo de vida que quería llevar, así que organizó una banda de maleantes y sicarios y así construyó su imperio: a base de hacer "favores", consiguió el respeto, la influencia, los contactos y las riquezas suficientes como para montar una de las empresas mercantiles más poderosas. Con el tiempo logró su propósito, dejando atrás esa vida violenta por otra más respetable y serena. De cualquier modo, Borath no olvida su anterior modo de vida, y sabe como atenazar a quien intenta oponerse a sus intereses.

Mantiene buenas relaciones con el Rey Bardo el Matadragones y con los principales mercaderes de Ciudad del Lago (Esgaroth), y a pesar de ser extranjero en tierra extraña, ha aprendido (en parte, gracias a las acciones de la Compañía del Dragón) a respetar las leyes de los hombres del Norte y trata de ser uno más, sin olvidar de donde proviene.