Theustal vivía en los Valles Superiores del Anduin, pero hastiado del comportamiento de Viglund El Cruel y sus seguidores, decidió marchar con algunos que opinaban como él en busca de nuevas oportunidades.

Tras la caída de Smaug, llegaron noticias de la nueva prosperidad creciente en las tierras al este del Bosque, y Theustal consideró que era buena opción dirigir hacia allí sus pasos.

Tras varios meses deambulando en caravanas, las gentes de Theustal dieron con un viejo y abandonado asentamiento minero enano en las estribaciones de los Estrechos de las Montañas Grises. Exploraron el lugar y comprobaron que tenía posibidades de convertirse en un enclave a tener en cuenta en esa región. Dieron por nombre a este nuevo hogar Colina Verde (Grenedun en la lengua de los Valles).

Entre las ruinas de este asentamiento encontraron viejas baratijas de sus antiguos dueños, pero también un viejo de mapa de algún tipo de fortificación enana. Theustal pensó que podría ser una buena moneda de cambio ofrecer este mapa a Dáin II Pie de Hierro a cambio de que el Rey bajo la Montaña pudiese mandar algunos canteros y mineros que trabajen la abandonada mina.

Esto dio lugar a lo acontecido en La cabeza de dragón.

Theustal debe su vida a la compañía de aventureros, y está muy orgulloso y satisfecho de tener a los componentes de la Compañía del Dragón entre los parroquianos de Colina Verde; estos aventureros están haciendo progresar el lugar con sus inversiones, sus contactos y sus trabajos.