Típicamente, las mercancías enviadas a Valle que están destinadas a venderse en grandes cantidades se llevan a la ciudad. A continuación, se almacenan en una de las muchas casas de comercio o almacenes del Barrio de los Mercaderes. Por una gran variedad de motivos, unos cuantos mercaderes prefieren dejar sus mercancías en sus barcos. Algunos porque no tienen el dinero necesario para contratar espacio de almacenamiento en un almacén de Valle, otros porque pretenden vender su cargamento entero de una vez y prefieren no moverlo. Sea cual sea el motivo, dichos mercaderes amarran sus navíos en el Muelle Sur, el más viejo y barato de los muelles de Valle.
Muelle Sur sigue sirviendo para los mismos propósitos para los que fue construido hace casi cuatrocientos años. Exactamente quién puso las piedras de los embarcaderos se ha perdido en el tiempo, aunque los Enanos de Erebor juran de forma confiada que fue claramente un maestro de su gente puesto que, si bien el Muelle Sur sigue luciendo las marcas distintivas del fuego del dragón, no tiene grietas y está intacto. A pesar de su historia heroica, su estatus como lugar de amarre más barato de la ciudad atrae a muchos elementos poco deseables, que a menudo merodean en las sombras, esperando la oportunidad de ofrecer sus servicios.