En un extremo del Camino de los Mercaderes, a través de las abiertas hojas de la Puerta del Comercio, se encuentra el barrio que crece más rápido de la ciudad, donde se cierran tratos y se hacen fortunas a cada momento del día, y a veces incluso a altas horas de la noche. El barrio de los Mercaderes está perpetuamente lleno de todo tipo de gente: granjeros vendiendo sus productos, comerciantes de todas las Tierras Ásperas que han venido a vender género o adquirirlo para venderlo en otra parte, compradores de aquí y de allá buscando obtener las mercancías del mercado más vivo del Norte u objetos de forja enana venidos directamente de Erebor y viajeros que han acudido a contemplar el reino del Matadragones.
El barrio de los Mercaderes contiene varios grandes almacenes para las muchas mercancías que se pretenden vender río abajo en la Ciudad del Lago, así como unos cuantos edificios utilizados para almacenar materia prima que llega a la ciudad o que tiene como destino final Erebor. Hay también un buen número de casas de bebidas y tabernas para los muchos viajeros de paso, incluida una de las primeras nuevas posadas construidas en Valle, La Piedra Rota.
Quienes no conozcan Valle y quieran buscar el mercado harían bien en tomar el Unknown que es una calle que conduce en una suave curva hasta la Plaza del Mercado en la parte norte del barrio. El nombre real de la calle es el Camino Azul, pero como quiera que serpentea por encima de diversos canales y al lado de los mismos, eso y el color de sus piedras, han hecho que el apodo local se le haya pegado.
La parte suroriental del barrio de los Mercaderes la ocupa el Unknown, una zona de calles llenas de productos y ganado procedente de las muchas granjas que hay al sur y al oeste de Valle. En el Mercado de los Granjeros se encuentra la Hilera de los Cazadores, una serie de puestos donde se venden aves y caza, junto con carniceros dispuestos para preparar la carne tal y como se requiere a fin de satisfacer a los clientes, ya se trate de Bárdidos o de Enanos de Erebor.