Los orogs son orcos que habitan en las profundidades y cuyos cuerpos y mentes se han adaptado a los reinos sin luz y a la guerra en formaciones cerradas. Su piel varía del gris pizarra al casi obsidiana, a veces con un brillo volcánico. Más corpulentos que otros orcos, tienen músculos gruesos y complexiones anchas, y sus grandes ojos pálidos reflejan el más mínimo destello en la oscuridad.
Los orogs valoran la disciplina y el pensamiento claro. Leen las piedras y el silencio como otros leen los mapas: cuentan los ecos, prueban el terreno y planifican los ángulos de ataque antes de comprometerse. En la Infraoscuridad, sirven como guardianes de túneles, exploradores de vanguardia y escudos firmes que mantienen la línea cuando las cuevas tiemblan. En la superficie, muchos alcanzan grandes puestos como expertos tácticos, vigilantes a sueldo o guardianes astutos, aquellos oficios donde es más importante mantener la cabeza fría que alardear.