Kran es un elfo que fue renacido por los macabros experimentos de Gogh. Es capaz de hacer magia cómo cualquier Elfo, pero algo en su cerebro es distinto, contiene trazos y partes que no pertenecen a los Elfos, y es capaz de utilizar un poder psiónico propio de los Azotamentes.

Su pasado es algo turbulento, difícil de seguir y encontrar, tanto que nunca ha buscado demasiado en profundidad cómo acabó en la camilla de aquel loco. Lo único que sabe a ciencia cierta, es que su salvador, el Cuervo, le ha dado todo lo que los demás parecen decididos a quitarle por el hecho de estar muerto en vida.

Agradecido con Ravn, pasa sus días taciturno y hablando lo justo, con pocas expresiones más que miradas y ceños fruncidos, pero con mucha gratitud y lealtad por las Aves.

Ravn no tendría que pedirselo, si tuviera que elegir vivir o morir por él, su muerte sólo sería un pequeño precio por todo lo que recibe de su salvador.