Christine, del Gran Roble. Hierofante del Gran Roble desde no hace muchos años. Siempre ha sabido que su lugar estaba junto a los más necesitados aunque su presencia siempre ha tendido a asustar a la gente. Anda siempre con la cara tapada, acorde a las más antiguas y estrictas directrices del Santuario del Gran Roble , a las cuales sigue en su devoción por la seguridad de un futuro mejor. Un futuro mejor para ella y para todos los que lo necesiten.

Se unió a la La Compañía de Acero tras darse cuenta que una buena manera de ayudar a su pueblo también era junto a los aventureros que pretendían defenderlo y con ellos ha descubierto un gran poder en ella misma, una energía que no creía posible y un amor por la aventura enorme que la han llevado a emociones que jamás hubiera imaginado. Pero su sitio siempre estará en Umbramar, junto al más necesitado, protegiéndolo, acogiéndolo y dándole paz. 


Recuerda el día que se unió al Gran Roble con gran amor, le dieron su Hilo de Oro, con el que teje su devoción. Desde entonces porta en su pecho el Gran Roble bordado, que cada rama usa como tótem canalizador de su poder chamánico, y que no duda nunca en ceder a sus compañeros para alimentar su poder.