Las sagas de los mares establecen sus guaridas bajo aguas contaminadas y fétidas, rodeadas de merrows y otros monstruos acuáticos.
La belleza provoca fuertes ataques de ira en estos seres. De hecho, cuando una saga se encuentra frente a algo hermoso, probablemente se lance a atacarlo o desfigurarlo. Y, si algo bello infunde esperanza, intentará cambiarlo para que lo que provoque sea desesperación. Si inspira coraje, querrá que cause miedo.
Las sagas de los mares son, con diferencia, las más horribles de todas las sagas. Su piel mortecina está cubierta de escamas resbaladizas. Su pelo, que tapa su cuerpo demacrado, parece una maraña de algas y sus ojos vidriosos son tan inertes como los de un muñeco. Aunque estas sagas pueden ocultar su verdadero aspecto tras un velo de ilusionismo, están malditas e, independientemente de la forma que adopten, siempre parecerán feas. Su forma ilusoria continuamente será, como poco, macilenta.