Las sagas annis se guarecen en las montañas o las colinas. Estas sagas jorobadas son las de mayor tamaño y más físicamente imponentes de su raza, y miden unos 2,5 m de altura. Pueden hacer pedazos a un humanoide adulto sin problemas, pero les encanta cazar a los jóvenes, ya que prefieren su carne a cualquier otra.
Las sagas annis dejan pruebas de su crueldad en las lindes de los bosques y otras zonas que consideran suyas para sembrar el terror y la desconfianza en las aldeas y los asentamientos de las cercanías. Para una saga annis, no hay nada más dulce que paralizar de miedo una comunidad que solía estar llena de vida, de forma que la gente nunca se atreva a salir de noche, se reciba con sospecha a los forasteros y los padres adviertan a sus hijos: "Sed buenos o se os llevará la annis".
Cuando una annis se siente especialmente cruel, la saga adopta el aspecto de una amable anciana o anciano, se acerca a un niño en un lugar apartado y le entrega un símbolo de hierro, mediante el cual el niño puede contarle a la saga un secreto mágicamente. Con el tiempo, la "abuelita" o el "abuelito" convence al niño de que está bien hacer malas acciones, comenzando por romper cosas o salir sin permiso y luego aumentando hasta empujar a alguien por las escaleras o prender fuego a una casa. Finalmente, la familia y la comunidad del niño, aterrorizadas, deben tomar decisiones dolorosas sobre qué hacer con ese joven aparentemente cruel.
Al igual que las sagas annis traban amistad con niños para corromperlos, también pueden adoptar un grupo de ogros, trolls u otras criaturas e imponer su mando sobre ellos mediante la fuerza bruta, el insulto y la superstición