Los grimlocks son víctimas de una manipulación biológica obra de azotamentes. Para crearlos, los ilícidos capturan humanoides, los exponen a formas extrañas de radiación de la Infraoscuridad y les implantan nuevas directivas en el cerebro. El proceso de creación de un grimlock provoca que la mente de la criatura no mantenga ninguna similitud con la personalidad anterior de ese individuo.

Los grimlocks cuentan con pequeñas oquedades en lugar de ojos y perciben su entorno gracias a un sexto sentido. En los cuerpos de los grimlocks quedan restos de las energías psíquicas que los transformaron y canalizan esas fuerzas sobrenaturales en sus ataques.