Desde su creación, los paladines de la Iglesia de la Llama plateada se mantienen vigilantes y preparados para ayudar a los inocentes y proteger al mundo de los demonios y las aberraciones de Khyber, siguiendo el ejemplo de su fundadora.
La amenaza de los señores demoníacos se remonta milenios, a tiempos de los gigantes y dragones donde se dice que libraron una guerra terrible por el control de Eberron, las almas de estos señores demoníacos eran inmortales así que para derrotarlos los ángeles coualt se sacrificaron para crear la Llama Plateada, un sello mágico que los contendría para siempre.
La influencia de la Iglesia de la Llama Plateada se extiende por todo Khorvaire, pero su corazón se encuentra en Thrane. La iglesia tomó control del país durante la Última Guerra, convirtiéndola en una teocracia dirigida por Jaela Daran la Guardiana de la Llama, una niña bendecida por la Llama, y su Consejo de Cardenales.