Un conflicto que, según las leyendas, comenzó con la creación del mundo. Enfrentó a los celestiales y demonios en una disputa por el futuro de la superficie de Eberron a la que eventualmente se unieron otras razas como los Dragones o los Gigantes. La Primera Guerra llegó a su fin hace a penas 16.000 años, cuando los ángeles Coualt se sacrificaron para crear la Llama Plateada y sellar a los Señores Demoníacos junto con gran parte de sus súbditos.