IMAGEN: La gema corrompida por Smaug es ofrecida a Tyulqin.
La Compañía del Dragón llega a Ciudad del Lago (Esgaroth) con la esperanza de disfrutar de unos días de festividades y maravillas. Antes de entrar en la ciudad y unirse a los preparativos para el Tiempo del Dragón se encuentran con un alegre elfo del bosque llamado Oldir.
Mientras se divierten en las calles de Esgaroth, la guardia de la ciudad les pide a los nuevos amigos que prueben su inocencia de una acusación lanzada por Oldir; son acusados de haberle colado una gema a este elfo en la entrada de la ciudad. Deben convencer a Galderic, el capitán de la guardia de la ciudad, y a Glóin, el embajador de Erebor, de que no han robado ninguna gema enana.
Para demostrar su inocencia, la Compañía investiga la historia de Oldir y tratan de descubrir para qué necesitaba la gema. Para ello, se reunen en el barrio élfico de la ciudad con Duvainiel, la hermana del elfo. Por ella, los compañeros saben de la triste historia de El Viejo Roble y los Vigilantes, elfos que juraron proteger el bosque y sus árboles.
Cuando se les pide ayuda para salvar al Viejo Roble, el grupo se embarca en un viaje hacia el sur, en dirección al dosel oriental del temido Corazón del Bosque Negro. Eligen una ruta en ponis sobre tierra firme, bordeando las Ciénagas Largas por el este. Al entrar en el bosque, un sueño siniestro les permite vislumbrar lo que está por llegar.
Al llegar finalmente al claro del Viejo Roble, el grupo se enfrenta al terror de contemplar a Tyulqin la Negra, una araña de la prole de Ella-laraña, descendiente de la abominable Ungoliant; está absorviendo la savia del venerado árbol. Los Vigilantes han caído en su red. Llegan a un pacto con la araña, ofreciendo la gema corrupta encontrada por Oldir a cambio de que abandone el lugar. Después de que la criatura se marche, los héroes deben soportar durante la noche los angustiados lamentos de los elfos que murieron al tratar de defender el Viejo Roble de la maldad de Tyulqin.
Después de su experiencia en común, la Compañía regresa a Esgaroth con nuevos conocimientos y asuntos pendientes. Aunque se han perdido las festividades del Tiempo del Dragón, han ganado a cambio algunos amigos agradecidos en Esgaroth.