IMAGEN: Los compañeros exploran las ruinas del Castillo Dolmar.
La Compañía del Dragón se topa con el descontento que muestra la sociedad de Esgaroth con algunos inmigrantes, especialmente los orientales. Bajo este ambiente, se ven envueltos en un altercado en pleno mercado de Ciudad del Lago (Esgaroth). Este será el momento elegido por Cirion, hijo de Thirior para contratar a los aventureros; en nombre del Rey Bardo el Matadragones, deben encontrarse con la caravana de Ûna la Bella en las cercanías del campamento de Borath el Mercader en La Marca Superior.
Pero el encargo de Cirion incluye una misión secundaria y secreta que deben realizar en nombre del reino.La búsqueda de los personajes les hará descubrir el secreto guardado por Borath y que quizá Cirion no actúa con intenciones tan puras como aparentaba, o ha sido engañado.
Con parte de la verdad descubierta y con la caravana de Ûna la Bella ya en Valle, los personajes se reúnen con Cirion, hijo de Thirior, quien les pide acudir a las ruinas del Castillo Dolmar e investiguen qué sucede en aquel lugar, y sospechando que allí haya brujería, que acaben con todo rastro de ella.
Al llegar a la zona, se descubre que los orcos de Rigurz están asediando el lugar, pues el mapa que robó a Theustal de Grenedun es el de las ruinas de este castillo, y que quien lo defiende es Ingrid, hija de Muab, esposa de Borath el Mercader. Esta tierra pertenece a sus antepasados y Cirion quiere hacerse con ellas por consejo de su ujier Loïc el Sureño.
Tras acabar con Rigurz y sus fuerzas, hablan con Ingrid, hija de Muab y descubren que no hay nada de brujería en ella, por lo que deciden volver a encontrarse con Cirion, pero esta vez ante la presencia del Rey Bardo el Matadragones. Allí se descubre que Cirion, hijo de Thirior ha sido manipulado por Loïc el Sureño, seguramente con ayuda del poder de un anillo que portaba y que levantó las sospecha de Nynren, hijo de Aurog.
Al ir en busca del mayordomo, este ha escapado a caballo y pierden su rastro en las Tierras de Valle Septentrionales.
El Rey Bardo el Matadragones decide cambiar algunas leyes e invita a la compañía a los festejos privados que se celebran en palacio para dar la bienvenida a Ûna la Bella y su séquito. A poca gente se le escapa el impacto que produce en el rey el baile de Ûna...
En el torneo de arco celebrado entre Ûna y Edheldaedîn, el elfo pierde. Durante la ruta que hicieron desde La Marca Superior, el elfo le retó y si perdía, debía cumplir una promesa a la princesa, por lo que a partir del momento del torneo, Edheldaedîn decide abandonar la Compañía del Dragón para quedarse en Valle junto a Ûna la Bella, siendo a partir de entonces su consejero y protector.