El paisaje abierto que se extiende desde las orillas orientales del Río Rápido hasta las estribaciones de las Colinas de Hierro se denomina la Marca Superior. Estas llanuras se extienden al sur durante casi 160 km, bordeadas por las Ciénagas Largas al oeste, antes de acabar por abrirse a las grandes estepas de La Marca Inferior.
Demasiado al este para beneficiarse de la protección que  Montañas Grises conceden a las Tierras de Valle Septentrionales, aquí los vientos aúllan en invierno procedentes del norte. A veces, dichos vientos llevan consigo un frío antinatural o bien un aire malsano y cenizas arrastradas desde La Desolación.

Los norteños han vivido aquí desde mucho antes del nacimiento de Valle y pocos de ellos abandonaron sus hogares cuando empezó el reinado de Smaug. Con el resurgir del reino de Valle, el Rey Bardo el Matadragones contempla cada vez más la Marca Superior con miras a expandir su reino, y muchos hombres de Bardo se han asentado aquí en los últimos cinco años, a la espera de una nueva vida.

Más allá de las llanuras de la Marca Superior se encuentra el reino gemelo de Erebor: las Colinas de Hierro. Así como Erebor se fundó en las fuentes del Río Rápido, las Colinas de Hierro se excavaron en las fuentes del río Aguas Rojas.

Fauna y flora de la región

Fauna y flora
Los norteños que viven en la Marca Superior atienden grandes rebaños de ovejas y pequeñas manadas de ganado, siguiéndolos en busca de pastos. Conforme el viajero se aleja hacia el este por las largas llanuras de este reino, se encuentra una tierra llena de liebres, conejos y todo tipo de pájaros. Grandes bandadas de cuervos la sobrevuelan a gran altura, alimentándose de la carroña abandonada por los grandes depredadores que se encuentran en las tierras salvajes que hay al este. Entre ellos hay osos y lobos merodeadores, que vienen de las tierras boscosas del sur en busca de presas.

Habitantes de la región

Habitantes
Los norteños de Rhovanion (antepasados de los Bárdidos) han vivido entre los ríos al este del Bosque Negro durante muchos miles de años, y quizá más. Antaño juraron fidelidad a un rey de las Tierras Ásperas que intentó fusionar las tribus y los clanes en un solo reino. Aunque muchos huyeron al oeste (a los Valles del Anduin cuando su reino cayó) otros permanecieron, viviendo a lo largo del Río Rápido. A su debido tiempo, algunos siguieron el comercio entre las Colinas de Hierro y la Erebor, acabando por fundar Valle, pero la mayoría vivió como siempre había hecho, una existencia pastoril entre las manadas o en pequeñas aldeas a lo largo del río.

A este bucólico paisaje hace poco que han acudido recién llegados. Muchos hombres han sido atraídos al reino de Valle, al oír hablar de los éxitos de Rey Bardo el Matadragones. Bardo anima a muchos de ellos a establecerse en la Marca Superior, donde ha estado concediendo parcelas de terreno a quien quiere hacerse cargo de ellas. Por toda la llanura, nuevos poblados y granjas han surgido; el reino de Valle retorna. Aquí los enanos de las Colinas de Hierro habitan en sus salones hacia el este, excavando ocasionalmente en busca de oro y de joyas, además de enormes cantidades del metal que da nombre al lugar. Notablemente adusta, incluso para los enanos, la gente de las Colinas de Hierro es famosa por su laconismo, prefiriendo los hechos a las palabras. Si bien entre la gente de las Colinas de Hierro hay ciertamente artesanos hábiles, muchos de ellos se contentan con el trabajo duro de las minas y eligieron quedarse cuando su señor se trasladó a Erebor. Además, las forjas de la Montaña Solitaria siguen necesitando hierro y éste no va a ir hasta allí caminando por voluntad propia. Con el resurgimiento de Erebor, hay mucho tráfico entre los dos reinos y se habla de reconstruir las antiguas carreteras de los enanos.