Pivin, cómo otros semielfos, es un estudioso de la magia, pero a diferencia de muchos otros, él es un renacido. Con la capacidad de escupir veneno y una gran resistencia al mismo, sus ojos pueden sugestionar a casi cualquiera, parece que gran parte de su sistema nervioso y órganos cómo los ojos y partes de la mandíbula fueron sustituidos por los de un yuan-ti.

Antiguo estafador y prestamista de poca monta, Pivin no tiene a nadie en su pasado, y si no fuera por el Cuervo, no tendría nadie en su futuro. Con una actitud seria y algo más cálida y parlanchina que la de sus allegados, Pivin es normalmente el que lleva la voz cantante en el grupo de las aves renacidas del Cuervo.

Todo lo que tiene ahora, aunque haya sido a costa de su propia muerte, es más real y válido que lo que habría tenido jamás antes, y lo mejor, lo tiene porque Ravn ve en él una persona, no ve a un Muerto Viviente, por eso, le profesa una lealtad absoluta.