Roble Blanco es la capital de Casskia y el corazón histórico y político de la civilización humana de este subcontinente. Según las enseñanzas del Gran Roble, la ciudad se alzó en el lugar donde la humanidad emergió por primera vez en estas tierras, tras cruzar las cuevas y la vida subterránea abandonada por las antiguas civilizaciones enanas del Árbol de Piedra, jurando no regresar jamás a la oscuridad bajo la protección simbólica del roble sagrado que allí hallaron. Desde entonces, Roble Blanco ha crecido como un centro urbano poderoso, regido por el comercio, la ley y una compleja red de intereses mercantiles. Su autoridad se extiende sobre gran parte del continente, y su influencia se deja sentir incluso en ciudades periféricas como Umbramar.
La ciudad está gobernada por un consejo de mercaderes influyentes que se reúnen en el Gran Salón del Gremio, verdadero núcleo del poder civil. Aunque el discurso oficial ensalza el orden, la prosperidad y la fe en el Gran Roble, Roble Blanco es también un hervidero de intrigas políticas, corrupción y luchas internas. La guardia actúa como brazo armado del orden establecido, mientras que prisiones como la Boca de la Antigüedad, un complejo subterráneo excavado en la Cordillera del Fin del Mundo recuerdan el antiguo temor humano a volver al mundo bajo tierra.
Cada año, Roble Blanco celebra el Festival del Roble, una conmemoración que transforma la ciudad entera en un espectáculo de comercio, música y exhibiciones públicas, incluida la célebre Arena de Sangre y Gloria. Aunque el evento es visto por muchos como una contradicción a las enseñanzas del Gran Roble, su popularidad y rentabilidad lo han convertido en una tradición intocable.
Bajo la fachada de prosperidad y orden, numerosos rumores hablan de conspiraciones, sectas infiltradas y amenazas latentes que, de vez en cuando, salen a la luz y ponen en peligro la estabilidad de la capital y, con ella, la de toda Casskia.