IMAGEN: Beran el Vigilante es atacado por las arañas mientras lleva un importante mensaje.
Ceawin el Generoso envió mensajeros al Pueblo de los Hombres del Bosque, a Rhosgobel, y al Salón del Bosque (Wuduseld), pidiendo a los ancianos de cada clan que escuchen su propuesta. Quiere aliar a sus seguidores, que viven en la Ensenada del Este con los hombres del bosque, sus parientes lejanos. Los ancianos aceptan escuchar su petición y quieren organizar una asamblea en el Salón del Bosque (Wuduseld) a principios de la siguiente primavera (ver La Asamblea del Bosque).
La Compañía de Rhovanion se dirige hacía Paraje del Sol (Salón Oriental) en la Ensenada Este por petición de Radagast el Pardo para informar de esta decisión. El viaje es aprovechado para jalonar una posible ruta que atraviese los Estrechos del Bosque. Al llegar a Buhr Widu, son recibidos con gran hospitalidad; los lugareños están esperanzados con esta alianza. Poco más de una semana después, la compañía emprende su regreso, acompañados por Garsendis la Emisaria, la hija de Ceawin, quien pretende dar a conocer mejor las bondades de Buhr Widu al resto de clanes.
Cerca de llegar a Rhosgobel, la compañía se topa con Beran el Vigilante, malherido y envenado por unas arañas. Lleva una nota al mago pardo. Aparece entonces Dagmar, Mano de Mogdred, con algunos guerreros y sabuesos, expresando que quiere llevar a Beran ante Radagast el Pardo ella misma. La compañía no se fía demasiado de esta desconocida, quien dice servir a un tal Mogdred, de quien nada saben los compañeros. Dagmar acompaña a la compañía y cuando están casi a las puertas de Rhosgobel, considera que han llegado a salvo y se van.
Beran, ya más consciente y habiendo recibido una cura por parte del mago, informa que en realidad había sido retenido por Dagmar y que logró escapar. Lleva una nota a Radagast informando de la presencia de orcos en el Castillo del Puente de los Pantanos. Toda la situación causa gran preocupación en el mago, quien se tomará un tiempo para planificar sus próximos movimientos...
Ante la gravedad de lo descubierto cerca de las ruinas de Dol Guldur, la Compañía de Rhovanion se disuelve para prestar sus servicios a sus líderes más directos: Ingólenat Kwantaisil queda como consejera en las Estancias del Rey Elfo, Andagis el Errante decide fortalecer las fronteras de los Hombres del Bosque, Barak Pelopaja es nombrado emisario por Beorn el Cambiaformas, mientras que su camarada Asbeorn el Calvo es instado a vigilar las fronteras del norte. Iorlas Adûnzâin no puede volver a Rivendel (Imladris) con Estel: el muchacho aún tiene mucho por aprender; deciden entonces buscar una nueva compañía a la que unirse. Anarya se despide y nadie vuelve a verla.