Las tribus Inox de Casskia están formadas principalmente por orcos, son tribus antiguas y barbáricas que prefieren vivir de manera nómada dispersos por la naturaleza. Allí subsisten como cazadores y recolectores, sobrellevando una exigua existencia mientras luchan con las criaturas más peligrosas de las tierras salvajes. Lo que les falta de sofisticación y organización lo compensan con su fuerza e intrepidez superiores. Además, siempre están ansiosos por demostrar su valía frente a cualquier desafío. Se debe tener cuidado al desafiar a un Inox, ya que su sociedad no destaca por la ética y la moralidad. Para estos, es una cuestión de supervivencia: matar o morir.

En la región, las tribus inox se manifiestan de múltiples maneras. En el Bosque de las Dagas, han pasado de mantener una relación distante con los elfos a mostrarse agresivos y territoriales, atacándose entre sí, lo que ha desencadenado un ciclo de hostilidad y venganza. Otras tribus saquean caravanas, obstaculizando el comercio y convirtiéndose en una amenaza constante para mercaderes y viajeros. Sus campamentos permanentes, con familias y niños, muestran que a pesar de su beligerancia no se limitan solo a la guerra, sino que mantienen comunidades completas con formas de vida propias.

En la ciudad de Umbramar, la presencia orca genera tensiones. Algunos se han integrado parcialmente como herreros especializados en forjas que requieren control del fuego, contratando incluso ayudantes élficos o enanos. Otros trabajan en la Guardia o como mercenarios, mientras que parte de la comunidad actúa en el ámbito criminal. El apodo despectivo de “Salvajes” recae sobre aquellos que han abandonado la vida tribal para asentarse en la ciudad, reflejo del racismo latente en Umbramar.