Poco después del combate contra el dragón, un pequeño perro llegó al templo del Maestro Foo, llenando el lugar de alegría. Aine, que de inmediato se encariñó con él porque le recordaba a su fiel Canis, decidió criarlo con la intención de que sirviera como perro guía para Chao, quien recientemente había quedado ciego. Sin embargo, el entrenamiento duró poco: el cachorro escapó, dejando a Aine llena de preocupación.
Decidida a encontrarlo, Aine colgó folletos de búsqueda, y pronto Willow, Mime,Nicholas "Nick" Addams y Errante se unieron a la misión. Durante la investigación, un anciano senil les contó una extraña historia: en el Puerto Amarillo habitaba una bestia que devoraba mascotas desde hacía años. Escépticos, pero esperanzados, partieron hacia el lugar.
En la entrada de una vieja alcantarilla, se toparon con Al-MunHatu quien, por azares del destino, también investigaba algo que perturbaba la naturaleza. Al adentrarse, el grupo descubrió una visión espeluznante: una criatura gigantesca con rasgos de rata y humano, conocida como El Raatma, aguardaba en las sombras. Como si fuera una trampa, una versión más pequeña de la bestia bloqueó la salida mientras una manada de ratas gigantes se lanzaba al ataque.
El combate fue brutal. Hatu levantó un muro de fuego para contener a la criatura, mientras Mime lanzó una bomba de humo para darles cobertura. Pese a los intentos desesperados por que Aine diera el golpe decisivo, la monstruosa entidad parecía inmune. Heridos y al borde de la derrota, el grupo vio llegar refuerzos: Chao, que había dudado de la ubicación de su amiga, apareció junto a Koppo Tropp, Ronan Dusk, Autómata, Strart, Delgado un grupo al que llamaban Los amigos de la Navidad pasada, finalmente además de ellos Chao también trajo a la entonces ex-novia de Aine, Meleeka Sanvara.
Todos juntos lucharon con ferocidad, Aine y Meleeka discutían entre ellas, y finalmente lograron abatir al Raatma. Pero la calma duró apenas un instante. Del cadáver de la bestia emergió, como una broma cruel, “El Payaso”, la extraña entidad que ya había atormentado al grupo en otras ocasiones. Con una actitud burlona, se acercó a Aine, pero Chao se interpuso. En un destello imposible de detener, Chao se transformó en confeti ante la mirada impotente de todos.
El duelo apenas comenzaba cuando la zona fue repentinamente evacuada por el profesor Occulus Vorax y su equipo de investigación. Finalmente en la confusión, Mime y Willow fueron escoltados a otro lugar